jueves, 20 de agosto de 2009

Tema musical...

El siguiente tema musical se llama "Un viejo paraguas" grabado en el año 1962, un tema más en el extenso repertorio del histórico musico, Billy Cafaro...
La vitrola funcionando, el disco esta girando, los dejo escuchando y recordando una época dorada, los dorados años 60...
(Gracias Adrián por los datos que me diste!)

sábado, 4 de julio de 2009

Viejos transportes...

Buenos Aires a tenido dentro de sus variados transportes por aproximadamente 18 años funcionando en la ciudad el Trolebús, ó "el trole" como lo llamaban en lo cotidiano.
Hoy también recordaremos los viejos colectivos que desaparecieron de nuestra compañía diaria...
Los invito a recordar nuestros queridos transportes y viajar hacia el pasado...











miércoles, 10 de junio de 2009

Renza...

...En recuerdo y honor,...por su escritura, su sentir en la vida, su sensibilidad particular, su paz, su felicidad, sus tristezas, sus valores, sus vivencias, por su persona, siendo especial... Renza...
..."El desgrarre"...
"Debíamos mudarnos de nuestro pueblo alpino a un país extraño. Al conocer la nueva nueva me quedé lunaestática.
Mudarnos y vender casa y muebles descascarados y acomodar en cofres ropa y utensilios de la familia, compuesta por madre, hermana y hermano que, por la arrogancia y porte, se parecía a nuestro padre joven. El temor a lo incierto en mí no menguaba, debía abandonar once años casi, casi dichosos. Antes del desarme me apoyé en un mueble que había sido usado por una tatarabuela. Melancólica toqué todas las cosas que me sintieron crecer, mis ojos saltaban de un cucharón bronceado a las tazas que aún olian a leche tibia. No más arrumacos a las vaquitas Dalia y Morena ni besos a los conejitos - seda y temblor -. No más el nogal pleno de nueces. Acaricié todo, y me resbalaban melancólicas gotas. Allí quedaban las amigas de secretos y a voces y los compañeros de sinuosas colinas con robles, nogales y pinos perennifolios.
Velado el sonido del gorrión alpino que en el otoño escondía bajo tierra el alimento que lo protegería de las nevadas. Allí nuestra casa campesina de piedras y tejas a dos aguas coronada de cerezos, maizales, ciruelos y pocos vecinos. Allí los primeros uniformes del fascismo. Mudarnos, partir. Imprecisas dudas me taladraban. ¿Cómo se pronunciaría mamá?. Tal vez las costumbres eran disímiles, tal vez objetos y sujetos no tendrían nuestras diminutas dimensiones.
Me sentía como un animal entrampado. Mudarnos, partir, no más plantas luminoolorosas o los cantos navideños. No más los chicos que cosían en misa los ruedos negros de alguna viejita que rezaba. No más excursiones escolares a las montañas, adonde nuestra dulce maestra pendía en un árbol el mapa de Italia y memorizar, memorizar.
Si el frio picaba, para no gastar leña, íbamos al establo con el oloroso calor de las vaquitas lecheras. Allí cosíamos o bordábamos a la luz de las velas o de un candil. No más la polenta dorada que el abuelo trozaba con un fino cordel. Polenta, la comida diaria en nuestra zona véneta - campesina. La comíamos con queso o leche o pollo o huevos o sola, solita. Aún añoro su colorido sabor. La carne vacuna sólo la comían los enfermos muy graves.
Mudarnos, partir, no podía insubordinarme. Una vieja desdentada nos aseguró que en el mar nos acecharían monstruos. Mudarnos hacia un país insólito; sin embargo, las noticias paternas sobre Buenos Aires nos cautivaban.
Después del amarre en el puerto bonaerense, quise conocer a nuestro padre (yo tenía tres meses cuando él nos dejó para hacer la América). Madre me lo señaló. Al verlo desde la proa del barco yo, que lo conocía por una foto de soldado, arrogante y conquistador...allí, entre mucha gente, quieto, emocionado, grisáceo el cabello y tan delgado, mi energía se trizó.
En el tren desde Retiro a La Lucila, asomaba un verdelustre sobre casitas chatas unidas a un jardincito. Por fin la tierra prometida."
Por: Renza Marchet
(El otro día me reencontré con mi abuela después de varios días sin verla, le mostré este publicado y se emociono al recordar su llegada a Bs. As., una vivencia que guardaba y de a poco volvía otra vez como fué hace 70 años. Me comento que al bajar del tren en la precaria estación hecha con tablones de madera en La Lucila, se sintió muy bien al ir toda la familia unida a comer a la casa de unos amigos italianos que vivían cerca de la estación, ella recuerda que era un mediodía y que durante el almuerzo le pregunto al papá si le compraba una bicicleta, todos rieron y ella no sabia el porque, más tarde se dio cuenta que el pobre padre trabajador tenía pocos ahorros. Otra cosa que le llamó la atención es que al ver la casa en donde iban a vivir era de planta baja solamente, puesto que ella estaba acostumbrada a que en Italia se estilaba la casa a dos plantas. Un poco más de recuerdos desde la vivencia de mi abuela querida Clara...)
Al reescribir esta prosa, me emociona poder palpar los sentimientos vividos por la escritora tan cercana a mí. Esa ruptura vivenciada en lo cotidiano como trágico, toma cierto tono alegre hacia el final. El escrito esta lleno de sentimiento por lo dejado, por parte de una identidad arraigada en el ser, la melancolía, el recuerdo y el miedo por lo nuevo que vendrá...para seguir agregando y pensando...caríños...a toda la familia Marchet...

martes, 3 de febrero de 2009

Palabras para este año nuevo, Enero de 2009

Vivimos en un país en donde al poder y al sistema les es funcional imponer, escindir y aislar a los sujetos que conforman el entramado social. Lamentablemente muchos de los sujetos reproducen ésto, contribuyendo a esta terrible forma de vida que es la des-unión de los pueblos, el no poder tolerar las diferencias, el individualismo, el egoísmo, no pudiendo ver al otro como compañero semejante. Se nos hará muy difícil trabajar en la grupalidad, enriqueciéndonos con el aporte del otro, con sus particularidades específicas, fortaleciéndonos como sujetos unidos para proyectarnos al cambio y acercándonos cada vez mas a una adaptación activa a la realidad. Seamos capaces de pensar y pensarnos para los próximos años en caminar hacia un crecimiento en el valor de una educación, basada en el respeto hacia el otro como semejante, en ser mas solidarios, contribuyendo cada uno hacia una mayor calidad de vida sin violencia y sin discriminación, pudiendo comprender otras realidades que viven nuestros hermanos, los seres humanos que habitamos en este planeta, sin la diferenciación de etnias, de culturas, de idiomas, de fronteras, de nacionalidades, de religiones, de equipos de fútbol, de sexualidad, de condiciones socio económicas diferentes a las de uno, de educación, de gustos, etc...
Entre todos podemos cambiar muchas de las cosas que no nos gustan de cómo vivimos el hoy...
Buen año!, felicidades!...brindemos!!...por la felicidad de todos!...
Leonardo Cataldo

Pelicula estrenada en 2008, La próxima estación de Pino Solanas

Recomiendo ver este documental, muy interesante!!...sobre los ferrocarriles...

CARTA A LOS ESPECTADORES:
I):A comienzos de los años 90, las empresas del Estado se privatizaron con la promesa de modernizar sus servicios y brindar mejor atención: los trenes interurbanos fueron suprimidos; miles de pueblos quedaron aislados y un millón de habitantes emigró hacia las capitales. El maltrato al pasajero se hizo norma. Los robos y accidentes se multiplicaron.Con la privatización de las aerolíneas también se eliminaron rutas provinciales y los pasajeros son abandonados en los aeropuertos. Jamás se vivió en el país una crisis del transporte semejante. Al suprimir el 80% de los trenes, el transporte de cargas y pasajeros pasó al automotor. Las carreteras quedaron saturadas y los accidentes fueron en aumento: sólo en el 2007 la “guerra del automotor” provocó más de 8000 muertos y miles de heridos.
La confusión sobre lo público y lo privado sigue vigente. Los trenes se privatizaron porque daban pérdidas, pero los servicios públicos ¿están para dar ganancias o para servir a la comunidad?¿Acaso deben dar renta las escuelas o los hospitales públicos? Si los ferrocarriles perdían 1 millón de dólares por día, hoy cuestan 3 millones diarios pero sólo funciona el 20% de los trenes que teníamos antes.
II): La construcción de los ferrocarriles fue una de las grandes epopeyas industriales del país. En 1857 comenzó a circular el Ferrocarril del Oeste - una empresa de capitales argentinos- y años después, llegarían las compañías inglesas y francesas. Casi un siglo más tarde, el gobierno de Perón nacionaliza todos los ferrocarriles y la red alcanza los 50.000 km.; nacen las escuelas ferroviarias; se fabrican locomotoras diesel y a vapor y todo tipo de vagones; el tramo Buenos Aires-Rosario se cubría en 3,30 hs. Con el gobierno de Arturo Frondizi comienza la reducción del ferrocarril. Su ministro A.Alsogaray pone en ejecución el Plan Larkin, del Banco Mundial: se eliminan tranvías y trolebuses y desembarcan las multinacionales de camiones y neumáticos. El tiro de gracia lo dio el gobierno de Carlos Menem: los trenes fueron privatizados o transferidos a las provincias. Desde entonces y hasta Kirchner, siguen los mismos concesionarios: Cirigliano, Romero, Roggio, Urquía, Macri, Techint, Unión Ferroviaria y las brasileras Camargo Correa y A.L.L. El gobierno paga hasta el último salario ferroviario, y todas las roturas y reposiciones de material. Por cuenta del Estado, los concesionarios reparan vagones, locomotoras y estaciones: lo que vale 1 peso es facturado varias veces más. El negocio es cobrar el subsidio estatal.
III):El ferrocarril no tiene reemplazo:” es el único transporte que puede llegar a destino en las peores condiciones climáticas”. Es el medio de transporte más seguro, menos contaminante y más económico. Es 8 a 10 veces más barato que el transporte automotor: una locomotora arrastra la carga de 50 camiones o de 20 ómnibus de pasajeros. Para financiar el “tren bala” - que sólo servirá a las capas pudientes de Buenos Aires, Rosario y Córdoba y no transfiere tecnología- el gobierno endeuda al país por 30 años. Con la mitad de lo que costará la obra, se pueden reconstruir a nuevo los ferrocarriles interurbanos de las provincias del país, con 7.000 km. de vías para trenes de pasajeros, 11.000 km. para los cargueros y 310 locomotoras nuevas. La reconstrucción de los ferrocarriles y su industria, es una urgencia económica y una batalla cultural. Después de tanto fracaso, hay que avanzar hacia un modelo de gestión que incluya a los pasajeros, los trabajadores y los transportistas de cargas para construir el “tren para todos”: un tren público, cuidado por todos y al servicio de todos.
Los trenes volverán, como vuelven los días, los meses, las estaciones…
Los trenes volverán, para seguir uniendo pueblos, regiones y ciudades…
Los trenes volverán, como van y vuelven, los pasajeros, las cargas y mensajes…
Los trenes volverán, simplemente, por el placer de viajar:
como el agua, la luz o el amor, no es posible vivir sin ellos.
Fernando Pino Solanas